Smart City, ciudad inteligente, ¿qué es?

¿Qué es una smart city?

Smart City, Ciudad Inteligente, Ciudad Eficiente, ¿vivimos en una de ellas?

Ya habremos oído hablar de Smart City pero, ¿sabemos lo qué realmente significa?

A qué llamamos ciudad inteligente

Una ciudad inteligente es aquella que crece de mano de la tecnología y basa su desarrollo urbano en la sostenibilidad. Muchas ciudades ya lo están haciendo y poco a poco van adquiriendo las características de una smart city.

¿Cómo podría ayudar la tecnología a crear una ciudad más sostenible?

Pongamos un ejemplo sencillo. La mayoría habremos visto los sensores de movimiento implementados en la iluminación, la luz que solo se enciende al pasar. Supone una gran comodidad no tener que buscar el interruptor a oscuras en una sala desconocida. Pero también se trata de un ahorro de energía no tener que dejar la luz encendida constantemente. Pues algo así podría suceder en una ciudad inteligente si las farolas funcionasen con sensores de movimiento, las calles menos transitadas no tendrían que estar encendidas toda la noche si no pasa nadie.

Tecnología sí, y comunicación también

La smart city se basa en la sostenibilidad y eficiencia energética integrando las nuevas tecnologías, principalmente las TIC (Tecnologías De la Información y Comunicación). A menudo sus propuestas se basan en la comunicación e interacción entre los ciudadanos para el uso compartido de bienes y servicios. Un ejemplo sería el control del tráfico. Aplicaciones del móvil en las que los ciudadanos pueden publicar incidencias, vías cortadas, zonas traficadas, mezclado con la tecnología de control de tráfico que ofrezca la ciudad podría suponer un beneficio notable para las personas y para el ambiente, permitiendo evitar zonas bloqueadas, incentivando al uso de transporte público ofreciéndolo como alternativa e incluso en una smart city, podrían controlarse los semáforos dependiendo del tráfico de la ciudad.

¿A quién beneficia todo esto?

Como ya hemos visto, supone un enorme beneficio para la ciudad y sus habitantes. Pero las ciudades eficientes no solo benefician a los ciudadanos. A menudo suponen también una ventaja para los comercios cuando estos saben avanzar con ellas. Por ejemplo, una aplicación que te indique los aparcamientos para bicicletas disponibles en la que los comercios pudiesen incluir sus localizaciones supondría una ventaja tanto para los ciudadanos como para los comercios, el medio ambiente y la ciudad.

Evaluación para la evolución

Actualmente es casi obligatorio que las grandes ciudades hagan uso y crezcan con las nuevas tecnologías. La gestión de servicios como la limpieza, el transporte público, riegos o alumbrado actualmente sería prácticamente impensable sin su ayuda. Si además las tecnologías no solo ayudan a su gestión, sino a poder analizar dichos servicios, comunicar con el ciudadano, controlar las emisiones y volverse una ciudad más sostenible, empezaríamos a hablar de una ciudad inteligente o ciudad eficiente. No se trata solo de saber cuantos autobuses tiene la flota, sino conocer dónde están, el tráfico, la afluencia, etc. Analizar así los datos para posibles mejoras y poder comunicar al ciudadano a qué hora pasará por su parada o cuánto tardará en llegar a su destino. De esta forma no sólo se está controlando el servicio de transporte, se está analizando para su mayor eficiencia e interaccionando con el ciudadano para su mayor beneficio.

Y así podríamos seguir dando ejemplos de como convertir nuestras ciudades en smart cities, pero creemos que ha quedado claro de todos los beneficios que pueden aportar a la ciudad y sus ciudadanos, los comercios y empresas y al medio ambiente. Y a vosotros, ¿os ha convencido?

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